miércoles, 18 de febrero de 2015

A mi hijo.

De ángel son tus miradas
de ternura son tus manos.
Sueños entre almohadas,
amores muy tempranos.

Corazones enamorados,
puros como el manantial.
abriendo a ambos lados
con su agua más esencial.

Te miro, te veo y te extraño
cuando a mi lado no estás.
Creces de mente y de tamaño,
hijo mio, de orgullo me coparás.

No solo es pasión de padre,
pues ese cariño no te faltará.
Y a buen seguro que tu madre
este amor también te lo dará.

Para mi hijo valiente, luchador, cariñoso, y como el dice, "ACHUCHABLE" va esta pequeña dedicación y  con la mejory mayor pasión. Eres grande, y me falta universo para explicar lo que por ti siento.



No hay comentarios:

Publicar un comentario