miércoles, 4 de noviembre de 2026

En la arena

A orillas del mar Mediterráneo, en mitad de una playa, y paseando descalzo sobre esa arena mojada de vez en cuando por las olas, doy vueltas a la imaginación. Y esta imaginación me llevó a ti. De mirada enamorada, de naturalidad infinita y de la mejor compañía. Todo un placer de la mejor imaginación, todo un detalle por parte de mis imaginativas neuronas, pero todo un lujo poder contar siempre contigo.
A tu lado, bajo el sol o al cobijo de la luna, siempre te acompañaré por este preciado mar.
Me siento a tu lado y, mientras veo es mar en calma, las olas suaves me susurran al oido que estás enamorada. Bajo este sol radiante y nada sofocante, sentado a tu lado y sobre la arena de tacto sedoso me doy cuenta de que los suspiros de mi corazón te quieren abrazar con toda mi pasión.
En este momento despierto sin razón y descubro que todo esto ha sido una ilusión. Solo eso, una ilusión que quiere gritar a los cuatro vientos que me muero por tu corazón.


martes, 3 de noviembre de 2026

Momentos

Con la luz tenue y a punto de dormir, quisiera dejar una última pincelada en mi mosaico de este pequeño espacio.
Quisiera compartir una pequeña inquietud que me corroe desde hace tiempo. Es una nimiedad, pero a veces se me hace una montaña imposible de escalar. Aunque tengo mis ligeras sospechas, aún estoy por dilucidar la verdadera inquietud. Nunca quise dar nada por perdido, ni mucho más por lo ganado. Solo pienso en estos momentos 
Momentos, momentos y más momentos. Cada uno con sus virtudes y con sus inconvenientes. Cada cual, de una manera de ser y de analizar. Momentos buenos, momentos naturales y momentos malos.
Cada día sufrimos las tres fases de estos momentos. Solo sé que lo que la vida me ha dado, me da y me da, es un cocktail de estas inquitudes de la naturaleza más inexploradas.


Incertidumbres por doquier

Llegando a unas navidades atípicas, pasando un año complicado, y con la experiencia de todo lo vivido, solo me queda una pregunta por hacer a la madre naturaleza.

¿Y mañana, que? Seguramente ni ella lo sabe, pero le preguntaré al padre del destino. A buen seguro se lo reserva para él. Lo que si es seguro es que está siendo un otoño algo atípico. Comiendo castañas en mangas de camisa corta, lluvias repentinas, elecciones anticipadas, catástrofes impensables y, por qué no, mentes confusas. ¿Edredón o sabanitas frescas; botas o chanclas; duchas de agua fria o caliente? No se sabe. Me veo en la playa comiendo polvorones, mazapanes y cantando villancicos.

 


miércoles, 28 de octubre de 2026

Neuronas muy locas

 ¿Os acordáis de mis neuronas Tesa, Orco, Reme, Peto y Empollón? Pues bien, algo más deterioradas pero con su inagotable espíritu de juventud, Bastante más revoltosas y muy experimentadas vuelven a la acción.

Renovadas, y con becarias incluidas para agilizar aún más, la labor de imaginar, pensar, redactar todo un vendaval de locuras. Todas en sus puestos de trabajo van guiando mis dedos en el teclado para vete tu a saber que estravagancias estarán urdiendo. Mientras ellas toman café (vaya manera de empezar a currar), yo me pregunto ¿Si llevan 5 minutos de trabajo y se van a tomar café? mejor no pedirles explicaciones porque seguramente me diran que no las presione. Aprobecho este momento para organizar este desvan de mi cerebro neuronal.

Saludos.

martes, 25 de junio de 2019

Solsticio de verano

Llegó el verano al hemisferio norte del planeta, pero en el jardín de este blog, también llegó.
No hay hogueras paganas, pero si que las luciérnagas, las hadas  y otros seres que brillan en la oscuridad, se reúnen en los pequeños claros del frondoso bosque para danzar en armonía, ya que para ellos es el momento de la época de la fertilidad. Danzan sin parar, con flautas y trompetas sacadas de las flores que en primavera recolectaron.
Todos me invitaron y mi sorpresa fue mayúscula cuando vi que el amor que emana de este pequeño bosque no conoce ni tamaño ni condición.
Se juraron amor eterno, ella le ofreció su luz, y el la obsequió con su corazón eterno.

sábado, 1 de junio de 2019

En la orilla de mi desván

Con los pies descalzos y en la orilla del mar,
pequeñas olas que,tanto vienen como van.
De este sueño nunca quisiera poder despertar.
desde este, mi pequeño y penumbroso desván.

Aquí, y aún con mis húmedos y descalzos pies
espero con ansia en esta orilla poderte alcanzar.
Mirando las estrellas del derecho y del revés,
Noto tu presencia que despacio quiere avanzar.

Llega el amanecer  y aún te resistes a aparecer,
pero yo me mantengo en la orilla de este mar.
La luna ya se va a dormir y el sol se deja ver,
Mi desván del sueño nunca dejará de esperar.


viernes, 31 de mayo de 2019

Duendes y leyendas.

Jamás pensé en el más allá, pero mira tu por donde, me salen duendes imaginarios en mi habitación. Digamos que es una fantasía, inmersa en una locura de una inconsciencia nocturna, pero lo cierto es que rondan y pululan junto a mi almohada. Sueños que, aún estando despierto, me nombran y me buscan, voces que que en el más absoluto silencio se oyen en el más allá, y susurros  que solo yo puedo escuchar.
Dice la leyenda de los ancestros que  "si oyes a estos duendes en la oscuridad más absoluta, al despertar ellos te ayudarán, pero cuando en tus sueños los ves una y otra vez, ellos siempre te acompañarán.
Duendes, hadas, elfos, leyendas, que más da si en el fondo todos nuestros sueños con estos seres, vivimos nuestra propia realidad. Estar despiertos solo nos aporta la trastienda de la infelicidad. Disfrutemos pues, aunque solo sea en nuestro dormir, de un amanecer pleno de felicidad alrededor de estos seres de leyendas varias.