Pero cosas de la vida, que todo lo que parecía relucir como el oro, al momento se tornó gris como la plata vieja.
Por momentos entré en pánico, gritos desesperados salieron de mi boca y los ojos se me ensangrentaron. A los 5 minutos me di cuenta que todo había sido por culpa del jabón en la ducha.
Como escocían los ojos que Dios me dio. Fue entonces cuando empecé a ver con más claridad el día y todo brillaba con todo el esplendor que al levantar sospechaba.Y como aventuré al despertar hoy a sido un día brillante y digno de recordar. Risas, consejos ayudas, y por supuesto todo ello rodeado elfos, hadas y brujas, amistades muy granujas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario