En el epicentro de la primavera, dejando de una mano esta, para con la otra casi alcanzar el verano.Es el momento de remangarse, o como yo digo, quitarse las pieles de la cebolla. Si,esto comienza a animarse con los días más largos y las noches más cortas, pero que no me quiten horas de sueño.
Si es que la primavera, hasta la sangre altera, que mis neuronas ya se están frotando las manos para ver a quien se le ocurre la narración más inquietante. Ahí lo dejo, que esta noche parecen estar revolucionadas. La rotativa que hay dentro de mi cerebro parece que van imprimiendo ideas por doquier, escritos de todos los tipos, y de imágenes de lo más originales.
Esto parece funcionar después de un letargo al estilo osuno.
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